5/28/2008

“Hemofilia en la realeza”

No se puede hablar de la historia de la hemofilia, sin mencionar a Victoria, reina de Inglaterra, quien descubrió que padecía hemofilia recién 22 años después, con el nacimiento de su octavo hijo, Leopoldo, Duque de Albania. Como era común en esas épocas, los personajes de la realeza contraían matrimonio entre ellos y hubo muchas uniones entre príncipes y duquesas, princesas y zares por varias generaciones.
Fue así que Alexandra, nieta de la reina Victoria, contrajo matrimonio con Nicolás II, Zar de Rusia, y dio a luz en 1904 a Alexis, quien es principalmente el niño con hemofilia más famoso de la historia, y tal vez el más trágico.
La familia Romanov sintió gran desesperación y angustia por el joven Alexis y buscaron numerosos médicos y tratamientos, hasta que conocen a Gregorio Rasputín, un mítico personaje que se ocupó de la dolencia de Alexis, y cuya influencia en la vida pública y privada de los soberanos, aumentó dramáticamente a partir de ese momento, contribuyendo terminantemente a la caída definitiva del reinado de los Romanov.
El recuerdo novelesco de la historia de estos monarcas rusos y el príncipe con hemofilia, mereció que el famoso productor cinematográfico Sam Spiegel y la Columbia Pictures, llevaran a la pantalla el libro de R.K.Massie "Nicolás y Alejandra", hecho que contribuyó aún más a definir a la hemofilia como "una enfermedad de reyes" aunque es sabido que ésta afecta ineludiblemente a uno de cada 10 mil varones sin distinción de razas ni estratos sociales.